Aprovechando nuestra participación en el Canarias Wine Challenge, de La cava de Piñero, visitamos la bodega de Ambora, que distribuye Eclectics Vins, by Daniel Monsonís. Una pequeña bodega familiar dirigida por Felipe Hernández y que se localiza en el paraje de San Ignacio (Tegueste). Un lugar encantador, rodeado de la naturaleza canaria más pura, desde donde se alcanza ver el mar.
Ambora, nombre guanche que recibía la zona siglos atrás, está enfocada a la tradición vinícola del lugar, trabajando, exclusivamente, variedades autóctonas, viñas viejas y la viticultura tradicional de parral bajo. Un sistema complicado a la hora de trabajar dada la altura a la que se encuentran las vides. La sequía de los últimos años tampoco favorece la viticultura en el entorno. Dada la poca extensión de los viñedos, su producción es muy limitada, no obstante, Ambora es el ejemplo perfecto de la filosofía del terroir.
Probamos sus excelentes blancos. “El roquillo” nos encandiló, así como el “Gual”. Vinos de gran frescura, sin reducción y de gran redondez. Los tintos también son excelentes. El “Negramoll rosado” es una delicia, al igual que “La calderona” o el “Paraje San Ignacio”, estos dos últimos elaborados con listán negro. Todos y cada uno de los vinos de Ambora eran el reflejo de lo que teníamos delante de nosotros: el paisaje de Tegueste en sentido líquido.
Como no podía ser de otra manera, finalizamos la visita comiendo en la Tasca Faracho, en La Laguna. Un restaurante donde cuidan con esmero la comida canaria. Un sitio en el que se come realmente bien y al que volveremos a la mínima ocasión. La comida estuvo acompañada por una excelente selección de vinos a ciegas que organizó el enólogo Juan Francisco Fariña (Los Loros), al que nuevamente felicito por su segundo puesto en el Canarias Wine Challenge. Aquel día se nos dio mucho mejor que en el concurso, pero las catas a ciegas son así. Unos días tienes más visión que otros. En definitiva, un encuentro en el que disfrutamos de la gastronomía, de los vinos y de las nuevas amistades.
Canarias cada vez afina más sus vinos. Exprime su calidad y sus variedades autóctonas. Muchas de ellas deliciosas y de gran potencial. Ambora es un ejemplo, como también lo son los vinos de Juan Francisco Fariña (Los Loros), Borja Pérez, Suertes del Marqués o Bodegas Tamerán, en Gran Canaria. Un listado que podría ser casi infinito. ¡Deseando volver!