la nebbiolo

Nebbiolo

¡¡¡Huuuummmm, nebbiolo!!! Solo pronunciar su nombre sabe bien. Sus delicadas notas asaltan a mi memoria con exquisitos matices y mejores recuerdos. Quien no haya bebido una buena nebbiolo no sabe lo que se pierde. Debería dejar de leer este artículo y abrir de inmediato un buen barolo o barbaresco, después, al retomarlo, seguro que la lectura se le hará más agradable.

La nebbiolo es la variedad de uva tinta más prestigiosa del Piamonte. Posiblemente, su nombre provenga de “nebbia”, la palabra italiana para niebla, muy frecuente en toda la región, especialmente, durante los meses de otoño. Uno de los mayores espectáculos que se puede disfrutar en el Piamonte -y hay unos cuantos- es su aparición, de buena mañana, cubriendo, como si fuera una sutil sábana blanca de seda, las onduladas colinas de viñedos y pueblos de esta mágica zona vinícola del norte de Italia.

Es una variedad poco productiva, tánica, de gran acidez y estructura, de capa baja y con gran capacidad de envejecimiento. También es muy exigente con el clima, habiendo encontrado en el Piamonte, bajo el majestuoso telón de fondo de los Alpes, su mejor hábitat de desarrollo. A diferencia de muchas otras variedades, es una uva que no se adapta bien en otras zonas vinícolas, basta como ejemplo su escaso éxito y difusión en el resto de Europa o en el Nuevo Mundo.

La nebbiolo siempre es un exquisito perfume. Un sinfín de matices embriagadores que enamoran a nuestra pituitaria. Rosas marchitas, violetas, eucaliptos, mentas, regaliz, zarzamoras, trufa, umami y un resto de elegante madera vieja que nos puede transportar al interior de una antigua iglesia. Estos tan solo son algunos apuntes particulares, pues cada vino desarrollo los propios y cada persona percibe los suyos. Además, es una variedad que produce vinos sumamente gastronómicos, que maridan de forma exquisita con los productos locales y, sobre todo, con la trufa negra. ¡Una verdadera perdición!

La mejor expresión de la nebbiolo la encontramos en los barolos y barbarescos, que, generalmente, destilan finura y elegancia. Entre las cautivadoras colinas de La Morra, Serralunga, Castiglione Falleto, Barolo, o Barbaresco, por citar algunos de los pueblos más importantes de la zona, encontraremos maravillosos viñedos de nebbiolo que nos ofrecen los mejores barolos y barbarescos que podemos beber. Si al inicio el artículo no me ha hecho caso y todavía no ha abierto una botella, no pierda el tiempo y hágalo ahora, no se arrepentirá.

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